martes, 6 de septiembre de 2011

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Colegios para publicidad electoral: Colegio Mayor Secundario y Colegios Emblemáticos

Uno de los criterios para tomar en cuenta a la hora de implementar políticas es la búsqueda del rédito político. Ésa es una realidad irrefutable. Sin embargo, desde el punto de vista ético no se justifica que el Gobierno busque reconocimiento en la ciudadanía poniendo en funcionamiento el Colegio Mayor Secundario e invierta en la reconstrucción de colegios emblemáticos, sin considerar que el país necesita urgentemente mejorar su sistema educativo para dar igualdad de oportunidades a todos los escolares peruanos 
Cuando el 14 de diciembre del 2008 el presidente Alan García anunció la idea de hacer 50 colegios emblemáticos por todo el Perú y luego a fines de febrero del 2009 la conversión del colegio Guadalupe en el Gran Colegio Mayor Secundario del Perú, del más alto nivel académico, al que ingresarían los 500 mejores alumnos de las unidades escolares de todo el país, para realizar estudios del tercer al quinto año de secundaria, tuve una sensación positiva porque pensé que por fin el gobierno se daba cuenta que un sistema educativo como el peruano necesita instituciones públicas y privadas  de vanguardia que sirvan de punta de lanza para que todo el resto del sistema aprenda de sus nuevas metodologías y enfoques pedagógicos. La propuesta sonaba similar a la de los buenos colegios científicos de Costa Rica. Después de todo, reformar 95,000 colegios a la vez, tan heterogéneos y culturalmente distintos podría parecer poco sensato. En cambio, empezar con casos especiales que sirvan de efecto demostración para todos los demás, a partir de algunos modelos que evidencien  funcionar muy bien, parece ser una mejor idea.
Y, en general me, me parece buena la idea de crear instituciones de vanguardia que, al tiempo que formen la élite de cada generación en las diversas especialidades, sean profesores, científicos, artistas, literatos, etc. sirvan también como laboratorio para experimentar nuevas modalidades de gestión y pedagogía que luego puedan chorrear hacia el resto del sistema.
Pero mi sensación positiva duró poco: se desvaneció cuando descubrí que ambos asuntos eran producto de una gran improvisación, y parecían ser más el resultado de un antojo presidencial que de un plan meticulosamente pensado para sacar adelante nuevos modelos de trabajo educativo.
En el caso del Colegio Mayor Secundario Presidente de la República, que inició sus funciones el 1 de marzo del 2010, su solo nombre ya parecía responder más a un afán de notoriedad presidencial que de una innovación educativa. En lo que concierne a los colegios emblemáticos, que no eran más que las antiguas Grandes Unidades Escolares reconstruidas a partir del año 2009, se escogieron solamente una veintena entre aquellos que estaban ubicadas en  avenidas principales de Lima, para que pudieran servir como propaganda electoral, dada la enorme afluencia diaria del transporte en esas zonas. Me hizo recordar los colegios anaranjados de Alberto Fujimori colocados también estratégicamente para que todos los 3,000 pueblos beneficiarios tuvieran frente a sí un monumento a cuyo autor rendir culto (por décadas).
Ambas intuiciones parecen tener sentido cuando en las encuestas en las que se recuerda con simpatía a ambos presidentes el tema de la infraestructura educativa tiene un lugar preferencial. Pero hay muchas más razones por las cuales ambas ideas son discutibles (y hasta censurables) desde el punto de vista psicológico y educativo.
En cuanto al Colegio Mayor Secundario Presidente de la República, adolece de ocho contradicciones estructurales: Una: centralizar en Lima a 900 alumnos, de los cuales 600 vienen de otras regiones, contrariando el objetivo de la descentralización. Otra vez se jerarquiza a Lima como la cabeza superior del Perú. Más sentido hubiera tenido hacer uno en cada región...
Segundo, en plena adolescencia de los estudiantes, que es la época más difícil desde el punto de vista del desarrollo de la identidad, se los saca de su colegios, su familia, sus amigos, su barrio y se les manda solos a otro lugar a integrarse con otros 900 con la mismas conflictos existenciales, sin garantía de orientación adecuada.
En Tercer lugar, el Perú no tiene experiencias positivas en internados escolares de adolescentes, y de buenas a primeras se crea uno sin tener el personal especializado para hacerse cargo de los jóvenes. Poner obstetras y policías femeninas de civil como vigilantes no es una fórmula muy inteligente (aunque refleja subliminalmente los temores de los directivos). Por si fuera poco, buena parte del costo del proyecto se va en temas no académicos vinculados al internado.
Cuarto: los profesores elegidos no fueron evaluados psicológicamente antes de ser contratados, y la mayoría eran profesionales de diversas áreas sin título pedagógico y con sueldos muy por encima de los ofrecidos en la Carrera Pública Magisterial. ¿En que quedamos?  ¿No era que la CPM seleccionaba a los mejores docentes del Perú? ¿Porqué no escogerlos de allí? En los hechos, el mismo Oscar Becerra y su equipo directivo no confían en los profesores titulados peruanos. 
Quinto: no veo razón para que el derecho a la educación estatal gratuita se aplique de manera discriminatoria a usuarios de la educación pública y se excluya a los de la privada. Todos tienen el mismo derecho constitucional y legal. Además, si se trata de formar a la elite de la generación ¿otra vez se separará a los peruanos por niveles socioeconómicos? ¿Porqué no dar oportunidad que los mejores del mundo privado interactúen y convivan de igual a igual con los mejores del mundo estatal?
En sexto lugar, ¿cuál es la innovación? ¿Simplemente agregarle horas de estudio para atosigar a los estudiantes con más y más contenidos escolares? Esta podría haber sido la oportunidad para experimentar nuevas metodologías, para fomentar la creatividad, la inventiva, abrir espacios para cultivar los talentos que derivan de las inteligencias múltiples; sin embargo, más parecería una academia pre universitaria que  un colegio líder en innovación. Qué pena que en la comisión organizadora no se colocase a la gente más recorrida en el mundo de la innovación educativa, que sobran en el Perú.  
Séptimo: ¿cómo se trabajan las diferencias entre los mejores alumnos de regiones tan diversas como Arequipa y Loreto? ¿Qué propuesta existe para compensar las diferencias? ¿O dejan que cada uno se las arregle por su cuenta? En los hechos, en el 2010 ha sido así.
Finalmente, un presupuesto de más de 30 millones de soles para un solo colegio será muy difícil de sostener en el tiempo, más aún cuando ese colegio se creó para rendirle culto a la personalidad del presidente Alan García.
En Costa Rica existen los colegios científicos para los mejores alumnos que ingresan a los últimos dos años de secundaria. Pero allá no se discrimina a los egresados de uno u otro colegio público o privado, -todos se pueden presentar-, ni tienen el régimen de internado, porque hay un colegio científico por región, que son nueve. Además, están instalados en el campus de la universidad  nacional regional, que por convenio provee laboratorios, bibliotecas, aulas, profesores, con lo que se reduce notablemente la inversión requerida para su operación. El Ministerio paga al director y a los profesores. Esa opción no deja de ser interesante para ser evaluada como alternativa.
COLEGIOS EMBLEMÁTICOS
En lo que atañe a los colegios emblemáticos, el caso también es muy grave. Hay en el Perú más de 65,000 colegios públicos, de los cuales unos 25,000 son unidocentes (8,000) o multigrado incompletos, la mayoría con serias carencias de infraestructura, agua, electricidad, baños, acceso a Internet, materiales educativos; incluso a veces no cuentan con docentes para todos los días del año.
Gastar 250 millones de soles en 25 colegios y dejar de lado todo lo otro es una cachetada a la pobreza (entre todos los emblemáticos han sido más de 1,000 millones de soles). Se trata de una típica política anti-pobre con meros fines electorales. Por si fuera poco, no hay fondos para darle el mantenimiento que permita no desperdiciar la inversión realizada, ni tampoco esquemas del tipo fundación que permitan alquilar instalaciones en buen estado y generar recursos que permitan que se revierta ese dinero autogenerado para brindar  seguridad y mantener los colegios, de los cuales ya se han robado algunos accesorios. 
Desde el punto de vista educativo estratégico, con excepción de Asia, en todo el mundo se están dejando de lado los colegios enormes, porque resulta ingobernable tener miles de alumnos, miles de padres y cientos de profesores a cargo de una misma administración y un mismo proyecto educativo. Hubiera tenido más sentido hacer colegios más pequeños, cada uno con su propia identidad.
Junto con ello, ahora los alumnos de los colegios que iban reduciendo su alumnado para concentrarse en los conos, nuevamente tienen que viajar largas distancias para reconcentrarse en las zonas tradicionales de la ciudad. ¿No tendría más sentido colocar colegios buenos pero más pequeños en los conos y, en general, planificar al menos un buen colegio secundario por barrio, en lugar de mover a todos los adolescentes por toda Lima, con el consecuente gasto y congestión vehicular?   
Una de las dimensiones que hay que investigar antes de seguir invirtiendo el dinero es el del tamaño óptimo del colegio. Cada vez se acumula más investigación en el sentido de que el concepto de colegio grande con miles de alumnos, justificable desde el punto de vista de las economías de escala, - porque permite tener en un área  campos deportivos, laboratorios y  talleres bajo una sola administración-,  no lo es desde el punto de vista educativo. 
Desde la década de 1990 se han producido innumerables investigaciones que evidencian de manera  abrumadora las ventajas de los colegios pequeños tanto en primaria como en secundaria. Los primeros y más notorios fueron los de Williams D.T. (“The dimensions of education: recent research on school size”, 1990) y Cotton K. (“School size school climate and student performance”, 1996).
Según ellos, los límites ideales para el tamaño de los colegios están entre 300 y 400 alumnos para colegios de primaria, y entre 400 y 500 para colegios de secundaria. (ERIC-ED 401088 dec 96 Affective and Social Benefits of Small Scale Schooling y otros)
En su momento, Cotton sintetizó 103 estudios sobre el tema y concluyó que las razones de la ventaja de los colegios pequeños son varias: en ellos hay una mayor familiaridad que facilita la interacción educativa, la preocupación individual por cada alumno, un sentimiento de pertenencia más intenso, mejores relaciones interpersonales y mayor capacidad de control, lo que produce una asistencia más alta y deserción más baja. También permite mayor flexibilidad en la gestión, conformar equipos docentes que se conozcan y trabajen juntos, integrar sus materias de modo interdisciplinario, etcétera.
Dos años después, Gerald W. Bracey, en la revista Phi Delta Kappan de enero de 1998 reseñó los hallazgos de Valerie Lee y Julia Smith de la Universidad de Michigan.  Ellas usaron la base de datos de las pruebas nacionales de rendimiento de matemáticas y lenguaje para los grados 8º, 10º, y 12º. del año 1988 y encontraron varias cosas importantes referidas a colegios que tenían entre 100 y 2,800 alumnos.  El rendimiento de los alumnos crece con el tamaño del colegio hasta llegar a 600 alumnos. Luego se estanca hasta los 900 alumnos. De allí en adelante empieza a decrecer. El efecto es realmente notable, porque si el efecto por tamaño es normal para una correlación entre 0.3 y 0.5, el efecto de tamaño llega a -1.0 para lenguaje y a -1.8 para matemáticas.
Cuando se examinaba la variable socioeconómica de los alumnos (16% superior y 16% inferior) versus el tamaño de colegio se obtenía lo siguiente:
1) Los alumnos del nivel socioeconómico alto obtienen siempre mayor rendimiento que los de nivel socioeconómico bajo, independientemente del tamaño del colegio.
2) El efecto negativo del tamaño del colegio sobre los rendimientos escolares es mucho menor entre los alumnos de niveles socioeconómicos altos que entre los del nivel bajo.
3) Finalmente, considerados el porcentaje de alumnos asistentes procedentes de minorías étnicas con desventajas (inmigrantes latinos, negros, etcétera), a partir de los 900 alumnos, la brecha entre los rendimientos de los colegios con poco porcentaje de alumnos procedentes de minorías étnicas va creciendo al compararse con el rendimiento de los colegios con alto porcentaje de alumnos procedentes de minorías étnicas en desventaja, en perjuicio de estos últimos.
Nueve años después el New York Times informó sobre el excelente resultado que trajo la política del alcalde Bloomberg de reducir 12 grandes colegios secundarios de Nueva York (con 2,000 a 5,000 alumnos c/u) y convertirlos en 47 nuevos colegios más  pequeños ("Small Schools Are Ahead in Graduation", Julie Bosman 30/6/2007). Si hasta el 2002 la tasa de graduación fue de 40%, luego del cambio subió a 73% (por encima del 60% de toda la ciudad) incluyendo a 8 de ellos que llegaron a más de 90%.
Hay colegios privados y públicos que en su momento lograron superar estas limitaciones para lograr buenos resultados en sus egresados. Sin embargo, no está de más tomar nota de esta dimensión educativa del tema para nuestros tiempos actuales, antes de disponer la continuación de la remodelación de la infraestructura estatal actual siguiendo los mismos criterios de hace 50 años.
REFLEXIÓN FINAL
La educación peruana requiere innovación e infraestructura. Pero concentrar alumnos en unos pocos colegios remodelados para hacer más de lo mismo, difícilmente será una solución para los miles de colegios que están necesitando urgentemente una autocrítica ministerial respecto a su currículo, normas, libros, capacitación docente y articulación con otros sectores que tanta falta hace, antes de creer en el milagro de la infraestructura renovada. No hacerlo llevará al equivocado enfoque de seguir culpando a los maestros por enseñar mal y a los alumnos por no poner el empeño por aprender.

Incentivados a engañar en las pruebas

Las encuestas de evaluación de docentes en colegios o universidades pueden ser usadas para retroalimentar al profesorado sobre las percepciones que tienen los alumnos sobre el trabajo docente, y con esa retroalimentación mejorar su docencia y resolver los desencuentros o dificultades. Pero mal  utilizadas, los efectos pueden ser perversos. Por ejemplo si se usan para  “tachar” profesores que como consecuencia de ello serán despedidos. Esto ha evidenciado tener varios efectos nocivos. Uno, que los profesores procuren ser más populares y amigables, así sea sacrificando el nivel de exigencia académico o aliviando los requisitos para otorgar buenas notas. Otra, poner en   manos de los alumnos una herramienta de chantaje y presión a profesores, ya  que si se ponen de acuerdo, pueden deshacerse del profesor que no les gusta, así este sea una mente brillante que está en la vanguardia del conocimiento científico de su especialidad.
Por eso es que las consecuencias de las encuestas nunca deben producir el despido de docentes, porque eso solamente produce el efecto perverso de que  en las siguientes encuestas se falseen o manipulen para otros fines.  
Vale la pena tener presente lo dicho como antecedente y analogía respecto a lo que está pasando en Estados Unidos a partir de los incentivos económicos o  despidos de directores y profesores que se han establecido en varios estados  como premio o castigo por el nivel de desempeño de los alumnos en las pruebas escolares estandarizadas.   
El informe “Cheating report confirms teacher's suspicions” (informe confirma las sospechas de engaños de maestros) publicado por CNN del 8 de agosto del 2011 comenta los escándalos por fraudes en pruebas estandarizadas que se han estado cometiendo desde el año 2001 a partir de la detección de estos  fraudes cometidos en 44 colegios de Atlanta, en los que estuvieron  involucrados 178 profesores y directores de escuelas públicas (de los cuales 82 reconocieron su participación). 
La investigación empezó a raíz de denuncias de maestros que recibían  alumnos con pésimo nivel de lectura o matemáticas que venían de obtener muy altos puntajes en pruebas estandarizadas del año anterior. Encontraron que los profesores incentivaban a los alumnos a copiar en las pruebas, les pasaban las respuestas o las modificaban a la hora de corregirlas. Escándalos similares también han sido reportados por USA Today en marzo 2011, documentando  1610 casos de manipulación de pruebas estandarizadas en 6 estados y el Distrito de Columbia entre el 2009 y 2010.
¿Y todo esto porqué? Porque en Atlanta los colegios que lograban los mejores  resultados se hacían acreedores a bonos de 2,000 dólares y además aseguraban la renovación de sus contratos. En cambio los directores y profesores de los colegios que obtenían puntajes bajos eran removidos de sus cargos. 
Los economistas y sociólogos hace tiempo que han mostrado que un desmedido énfasis en una sola herramienta de medición de logros –que además ha sido creado para rankear los desempeños de los alumnos y no los de los profesores-, incentiva los engaños en ese campo, cosa que ocurre tanto en el mundo de los negocios como en el mundo de la educación.
(Ocurrió igualmente en el caso peruano cuando muchos profesores que daban pruebas para ingresar a la CPM y con ello mejorar sus sueldos usaban todo tipo de fraudes -robo de pruebas, negociación de claves de respuestas- así como trampas y mañas durante las pruebas para sacar mejores puntajes y lograr el objetivo)
Lo que ocurre es que no existe una herramienta o prueba estandarizada que  permita medir por medios informáticos impersonales los aprendizajes de los alumnos, sus habilidades y razonamientos creativos, que van más allá de los  conocimientos memorísticos. Es más, hay estudiantes que pueden obtener puntajes bajos en las pruebas estandarizadas pero que son brillantes y tienen talentos que esas pruebas no son capaces de detectar.  
La insistencia en usar las pruebas estandarizadas para premiar o castigar a los directores y profesores, lejos de mejorar los aprendizajes de los alumnos corre el riesgo de convertirse en un factor de desincentivación a la buena educación y un constante incentivo al engaño.

lunes, 5 de septiembre de 2011

La lección chilena

El problema no solo es la pobreza sino la desigualdad .
La punta del iceberg es la educación superior pero debajo hay una mole enorme que avanza y protesta en las calles chilenas con fuerza y estridencia crecientes: la distribución desigual del ingreso, lo cual constituye una lección para un país como el Perú que suele ver al vecino del sur como la ruta a seguir para el éxito económico y social.
“La educación es un servicio público y no un negocio”, repite Camila Vallejo, la líder de la protesta estudiantil en Chile. Ahí,  el 25% de la educación la financia el Estado y el resto los alumnos. Pero ese ‘negocio’ no funciona para la mayoría.
No debe perderse de vista que, a pesar de ello, los alumnos chilenos tienen mejores calificaciones que el promedio latinoamericano –superiores, por supuesto, a las del eterno colero Perú– aunque inferiores a las de los países desarrollados.
El problema de los promedios estadísticos es que suelen esconder grandes desigualdades. Por ello, el reclamo juvenil de Camila Vallejo ha calado en los mayores, quienes observan, sienten y sufren algo que es real en Chile: la desigualdad.
Ahí, el 20% más rico gana la mitad del ingreso nacional, mientras el 20% más pobre solo el 5%. Esto significa, en la práctica, que el 20% de la población tiene ingresos similares a los de los países más ricos como Estados Unidos, Singapur o Noruega, mientras que el 60% vive con ingresos promedios peores que los de Angola, tal como concluye un estudio realizado en el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Diego Portales.
Chile está en el puesto 44 del Índice de Desarrollo Humano de la ONU pero la mayoría de la población anda en el 146. “A nuestra sociedad le va, en promedio, bien pero un grupo grande de gente está muy atrás de alcanzar niveles aceptables de ingreso”, señala Andrés Zahler, investigador de ese instituto.
El presidente Sebastián Piñera ha ofrecido que su gobierno logrará que Chile sea el primer país latinoamericano en erradicar la pobreza extrema, pero no ha encarado la desigualdad y está perdiendo, aceleradamente, respaldo político.
La pobreza y la desigualdad tienen, sin duda, consecuencias políticas. En Chile, la aprobación de Piñera se desplomó a 26%, la más baja de un presidente en la reciente época democrática. En el Perú, su expresión fue la elección de Ollanta Humala.
Desigualdad significa, entre otras cosas, que no todas las personas tienen la misma oportunidad de éxitoy de que los que no nacen en un hogar acomodado es casi imposible que lo consigan en sus vidas.
Estos problemas, vinculados a lo que en el Perú hoy llamamos ‘inclusión social’, no se resuelven con simples esquemas basados en crecimiento. Requieren reformas y la revisión de asuntos de fondo en la sociedad. Lograr ese crecimiento con inclusión es el reto ineludible del nuevo gobierno.

VIII Encuentro Intercultural de las Instituciones Educativas a distancia

Las Instituciones Educativas de Educación a Distancia (CPED) de la Región Ayacucho participan en este evento que, como todos los años,  convoca a estudiantes, docente - tutor, autoridades educativas de la región y comunidad en general a participar de la celebración en la que se comparten conocimientos y se promueve el intercambio de experiencias pedagógicas y culturales de la Región Ayacucho.

El VIII Encuentro Intercultural de las Instituciones Educativas de Educación a Distancia (CPED) se lleva a cabo todos los años en diferentes sedes, este año su organización estará a cargo de la I.E. Nº 38948 de Pucaraqay, ubicada en el distrito de Vischongo, provincia de Vilcashuamán, los días 14, 15, 16 y 17 de setiembre.

El VIII Encuentro Intercultural, es un evento  de carácter académico y cultural que engloba la realización de diversas actividades culturales, pedagógicas y deportivas que fortalecen la formación integral de los estudiantes por medio de la participación en diversos concursos: danza, canto, narración, declamación, trabajos manuales, oratoria, debate, conocimientos, exposición de proyectos productivos y olimpiadas deportivas en las disciplinas de fútbol, voleibol, futsal, ajedrez y atletismo.

El evento busca promover la participación y la sana competencia entre los alumnos de educación secundaria rural a distancia y ha sido dispuesto por acuerdo de los docentes tutores y especialistas de DRE y UGEL, quienes se organizan para garantizar los premios y estímulos para los participantes y ganadores en cada disciplina.
Fuente: PerúEduca
 

JNE convoca a concurso nacional “Logros del Municipio Escolar-2011” 
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) convocó al concurso nacional “Logros del Municipio Escolar-2011”, cuya finalidad es promover y fortalecer las buenas prácticas de gestión, así como premiar las experiencias exitosas de municipios escolares de los centros educativos de las 25 regiones del país.
El concurso busca la participación de los estudiantes organizados en sus municipios escolares, toda vez que éstos presentan algunas debilidades de gestión y representación, según revela una previa investigación realizada por el JNE.
Cada centro educativo podrá presentar un solo proyecto en desarrollo o una experiencia que haya sido incluida en el Plan de Trabajo del presente año y que esté siendo implementada por el municipio escolar.

Los trabajos o proyectos deben ser inscritos del 15 de agosto al 31 de octubre, en la sede central del JNE (Av. Nicolás de Piérola 1080 – Lima Cercado). Los interesados deben dirigirse a la Dirección Nacional de Educación y Formación Cívica Ciudadana (DNEF), ciñéndose a las especificaciones de las bases y al respectivo formato, las que pueden encontrarse en el portal web: www.jne.gob.pe.

De esta manera, mediante su programa de Formación Temprana en Ciudadanía, el JNE reconocerá y ofrecerá mayor visión y orientación de las actividades y proyectos que realicen los municipios escolares en los centros de Educación Básica Regular.
Además, el concurso permitirá recoger diversas experiencias exitosas en la gestión de los municipios escolares en los ámbitos local, provincial y regional, las que podrán ser compartidas y aplicadas en otras instituciones educativas. En este sentido, el JNE se compromete a sistematizar las mejores prácticas y ofrecerlas al sector escolar.

El JNE premiará a tres de los mejores trabajos concursantes. El primer puesto merecerá una dotación de tres mil nuevos soles para la implementación de una biblioteca escolar, más un trofeo y diplomas a los integrantes del municipio escolar. Asimismo sufragará todos los gastos de viaje y estadía a la delegación del centro educativo ganador (miembros del municipio, el docente asesor y dos padres de familia), con motivo de la ceremonia de premiación que se realizará en Lima en la primera semana de diciembre.

Los centros educativos que ocupen el segundo y tercer lugar recibirán cada uno dos mil soles para la implementación de una biblioteca e igualmente trofeos y diplomas de reconocimiento. En estos casos, la ceremonia de premiación se efectuará en la sede provincial de de la II.EE.

El jurado calificador estará integrado por especialistas en educación ciudadana del JNE y por representantes del Ministerio de Educación, conforme a un convenio de cooperación.

Fuente: Oficina de Comunicaciones Jurado Nacional de Elecciones



UGEL Nº 06 ganador del concurso “Experiencias Exitosas en Educación Inclusiva”

“Soy Daniel…soy un campeón” es el título de la experiencia exitosa presentada por la I.E. Parroquial “Corazón de Jesús de Jicamarca” – UGEL 06 ganadora de la Segunda Etapa del "IV Concurso Nacional de Experiencias Exitosas en Educación Inclusiva", que se llevó a cabo en el auditorio “Los Educadores” de la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana.
El jurado calificador presidido por la Mg. María Alexandra Portilla Candiotti de la UNIFE, seleccionó al ganador por una nueva propuesta de diseño de trabajo educativo basado en la creatividad, justicia y tolerancia en las aulas, sobresaliente dentro de las 17 experiencias exitosas en educación inclusiva, incluidos los docentes de los colegios municipalizados de los distritos de Santiago de Surco, Surquillo y Miraflores.
El docente inclusivo, Lic. Walter Oswaldo Casas García tras el asesoramiento del Equipo SAANEE del CEBE Solidaridad Huachipa y la Especialista de Educación Especial, María Claudia Flores Requejo, demostraron tras este logro a nivel Lima Metropolitana, la experiencia puesta en marcha a favor de la educación de los niños y niñas basada en la igualdad de oportunidades en las aulas regulares.
En ceremonia de premiación el Director de la DRELM, resaltó el trabajo de los profesionales que tienen a su cargo estas aulas inclusivas y su gran tarea de sensibilización a la población, ya que son el camino para alcanzar una educación de calidad con equidad.
Cabe señalar que los resultados del concurso fueron las siguientes en segundo y tercer puesto respectivamente,”Optimizando la calidad de vida de José Luis” I. E. I 528 “La Alegría de Jesús – UGEL 07 y “Un reto de Amor” I. E. 3045 José Carlos Mariátegui – UGEL 02. La zona de Lima Este, quien obtuvo el primer puesto representará a Lima Metropolitana en la final nacional programada para el 16 de octubre del presente año.

Nombre del profesor

Carlos Alberto Aliaga Armas